REDACCIÓN MEXATLETHICS
Los Halcones de la Universidad Interamericana marchan con buen paso en el Campeonato Nacional de beisbol que se lleva a cabo en Tijuana. La novena naranja, dirigida por el manager Fernando González compite por ser, una vez más, monarca de la pelota universitaria.
Además de la parte deportiva, el rubro humano, que tiene que ver con cómo se vive una competencia, cómo se afrontan los momentos complicados y, sobre todo, qué lecciones de vida brinda la labor de un estudiante deportista de alto rendimiento, son tópicos necesarios de abordar para conocer todo aquello que está detrás de todo el esfuerzo en las aulas y en las canchas.
Una de estas historias de esfuerzo corresponde a Carlos Daniel Tiznado Ortega, originario de Mazatlán, Sinaloa, capitán del equipo de beisbol de la Universidad Interamericana y quien, desde Tijuana, donde se llevan a cabo las finales de Conadeip, describe parte de su presente y, además, su pasado, aquel en donde una decisión importante le llevó a tener una licenciatura y una maestría en la Inter.
“Este año es mi quinto nacional con la Inter y me siento muy contento y emocionado porque puede ser mi último nacional; por esto tengo ganas de que se repita el campeonato que tuvimos en 2022 en la Ciudad de México. Ya son cinco años jugando fuera; al principio fue difícil estar lejos de mi familia y en una ciudad en donde, desde la comida, clima y personas, son diferentes a lo que estaba acostumbrado. Mi familia siempre estuvo apoyándome en las decisiones que he tomado y siempre ha confiado en mí, al igual que el equipo de la Inter y el coach Fernando, quienes siempre hicieron todo para que yo estuviera cómodo y que en ellos encontrara una segunda familia”.
Carlos Daniel Tiznado Ortega se siente agradecido por todo lo que ha vivido con los Halcones y eso, en cada palabra, lo refleja.
“Me tocó la suerte de encontrarme un ex Inter en Mazatlán, uno que fue jugador del coach Fernando. Este ex jugador de Halcones le marcó a Fer y le habló de mí y el coach, sin dudarlo, me ofreció una beca, incluso sin conocerme. Toda la vida estaré agradecido con él y siempre voy a dar lo mejor en el terreno de juego y fuera de el para hacerlo sentir orgulloso”.





