REDACCIÓN MEXATLETHICS
Salir de Panamá para estudiar y jugar basquetbol en México, dentro de una competencia tan exigente como la Liga ABE, implica mucho más que cambiar de institución o de uniforme. Significa tomar una decisión valiente: dejar atrás el hogar, la familia, las costumbres, la cotidianeidad y la seguridad de lo conocido para apostar por un objetivo de vida que combina formación académica y crecimiento deportivo. No es un paso menor, porque detrás de él hay disciplina, convicción y madurez.
Asumir ese reto también tiene un valor especial porque supone adaptarse a un nuevo entorno, a otra dinámica universitaria, a una liga de alto nivel y a una vida construida lejos del país de origen. En ese proceso no solo se pone a prueba el talento sobre la duela, sino también el carácter fuera de ella. Quien toma ese camino demuestra ambición bien entendida, disposición para competir y fortaleza emocional para perseguir metas grandes aun cuando eso signifique extrañar su tierra, sus rutinas y a su gente. Por eso, más allá de los minutos en la cancha, una historia así también habla de determinación, crecimiento personal y apuesta total por el futuro.
En su primera temporada con los Halcones de la Universidad Interamericana, el panameño Gilberto Llerena comienza a mostrar señales claras de adaptación a la dinámica del equipo y al nivel de competencia de la Liga de la Asociación de Basquetbol Estudiantil. Durante la segunda vuelta del torneo, sus actuaciones han reflejado un crecimiento paulatino en confianza y participación dentro de la rotación, algo que se ha evidenciado en encuentros recientes: 9 puntos en 12:18 minutos frente a Tigres Blancos UMAD, 6 unidades en 11:55 ante Tigres de la UANL y 5 más en 20:42 contra Osos UANE. Números que, más allá de lo estadístico, sugieren que el estudiante deportista comienza a encontrar su ritmo dentro del conjunto emplumado.
Al respecto, Gilberto Llerena comentó: “Soy armador y juego para los Halcones. Yo seguía bastante la liga porque veía el desempeño de otros panameños, así que eso hizo que me interesara por jugar en México. El nivel de la liga es fuerte, pero estamos compitiendo y, junto a mis compañeros, me veo en las finales. La Inter es una buena opción para estudiantes deportistas extranjeros porque aquí podemos desarrollarnos en todos los aspectos con nuestros compañeros de clase y de equipo”, mencionó Llerena, quien, junto a los Halcones, se encuentra a punto de asegurar matemáticamente su lugar en los Ocho Grandes.





