REDACCIÓN MEXATLETHICS
Este domingo, cuando los Tigres Blancos de la Universidad Madero visiten el gimnasio Manuel Bernardo Aguirre para jugar su primer partido oficial del año ante el representativo de la Universidad Autónoma de Chihuahua, iniciará también la recta final de la trayectoria de Pablo Andrade como estudiante deportista.
El capitán de UMAD, pese a ser todavía un jugador en activo, ya es un elemento histórico en la Liga de la Asociación de Basquetbol Estudiantil, por el campeonato nacional ganado en División 2 en 2022, los campeonatos nacionales obtenidos en 2023 y 2024 en División 1 y el subcampeonato conseguido en 2025. Cabe hacer mención de que, además de estos títulos, el maderista fue distinguido como integrante del Cuadro Ideal y MVP en sus intervenciones en los Ocho Grandes. Pero, por otra parte, uno de los aportes más significativos de Pablo Andrade tiene relación con la integración grupal que propició durante estos años en el equipo maderista, el liderazgo que sigue confirmando partido a partido y, por supuesto, la identidad con la afición al equipo felino.
Tras participar en la Copa Águila y en la víspera del juego ante la UACH, Pablo Andrade comentó sobre el legado que, una vez que termine su etapa como estudiante deportista de UMAD, dejará en la institución.
“Pues no sólo yo (puedo ser considerado un jugador histórico en la Liga ABE), sino creo que mis compañeros también. Creo que dejamos un legado o dejaremos un legado que, tal vez sea un poco difícil de superar, pero también creo que mis compañeros se están esforzando tanto como nosotros nos esforzamos antes para llegar a tener los mismos resultados”.
Pablo Andrade quiere despedirse nuevamente como campeón y, por ello, aportará su experiencia, talento y liderazgo en la segunda vuelta del certamen, con el objetivo de llegar fuerte a los Ocho Grandes con sede en el ITESM Puebla. “Siento unas inmensas ganas de llegar otra vez a la final de Ocho Grandes. Trabajamos durante las vacaciones tanto a nivel individual como en equipo y creemos que nos va a ir muy bien por cómo cerramos la primera vuelta”.
Para finalizar, Pablo Andrade dijo estar seguro de, como sucede con numerosos ex UMAD, regresar al gimnasio Enrique Taylor una vez que el basquetbol colegial quede atrás.
“Sí, sería algo muy emotivo regresar otra vez a casa y creo que será algo que disfrutaré mucho y sé que me gustaría ser muy constante en visitar mi universidad”.





